sábado, 26 de septiembre de 2009

Noche de pubs

Sonó el teléfono y yo ya estaba llorando. Atendí luego de carraspear y secarme las lágrimas y un montón de palabras agresivas salieron de mi boca: -¿No pensás salir?, ah claro el único día libre y no querés salir. Está bien, es tu decisión, pero si esto sigue así DEJAMOS... y así se sucedió toda la charla, cortamos el teléfono y me llegó un mensaje con la propuesta de vernos, de encontrarnos.
Cumpliendo lo que yo pedí, salimos. Nos encontramos donde siempre nos encontramos cuando vamos a salir, nos saludamos, yo estaba fría, tensa, de malhumor, con ganas de pegarle, de hacer mil cosas a la vez y no podía hacer nada. Me abrazó, quiso varias veces besarme y me estremecía todo el cuerpo de saber que no quería pero quería.
Se confesó, motivos de guita no le permitían salir conmigo; ¿Por qué no lo dijo antes?. Me sentí mal, entramos a un bar, nos besamos en una esquina, entramos a otro bar, y a otro. No paramos de caminar y nunca me había sentido así, hoy puedo afirmar que todo lo que odio de él, es lo que hace que lo ame.

1 comentario:

  1. Cuanto talento!!! Es momento de sacarlo para afuera, no desperdiciar tanta creatividad...
    Que no quede por el camino.
    ¡Adelante!!

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