
A veces me gustaría sacar mi mente de mi mente, detenerme un segundo y saborear cada uno de los hermosos besos que me das todos los días. Eliminando cada pensamiento, cada subjetividad, cada palabra dicha a destiempo.
Sacar a todas las personas que me rodean, borrar su importancia por un minuto.
Sólo vivir el momento como quiero, sin dejar que nada me saque de mi alegría eterna.
Cuando aprenda a hacerlo, te paso la receta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario